
El indicador permanece prácticamente congelado ante la inactividad del Banco Central Europeo en los tipos de interés. La cuota hipotecaria ha dejado de dar grandes sorpresas en la cuenta bancaria al propietario que no sigue el día a día del Euribor. El indicador lleva diez meses en modo lateral, con variaciones inferiores a una décima en cada nuevo dato, casi el mismo tiempo que lleva el BCE sin tocar los tipos, intactos desde junio. En febrero, el Euribor cerró en el 2,221%, por debajo del 2,245% del mes anterior, y del 2,407% de hace un año. En ese escenario, el próximo hito llegará en abril. Si la tendencia se mantiene, las hipotecas que se revisen cada 12 meses y les toque hacerlo con el Euribor de ese mes experimentarán subidas en la cuota, algo que no sucede desde marzo de 2024. Seguirá así la senda iniciada por las hipotecas con revisión semestral, que desde octubre se han encarecido. Mientras tanto, las buenas noticias siguen para los hipotecados a 12 meses a tipo variable. En febrero, una hipoteca media, que en 2025 fue de 163.738 euros a pagar en 25 años, se ahorrará aún unos 27 euros al mes. El fin del abaratamiento hipotecario no será abrupto. Dado que los movimientos están siendo muy leves, también lo serán los cambios en las cuotas. Su evolución, en cualquier caso, puede seguir animando el mercado inmobiliario. Tras más de un año y medio con el Euribor por encima del 3% –entre diciembre de 2022 y agosto de 2024– por la crisis inflacionista que asoló al mundo por la guerra en Ucrania, las tasas actuales, ligeramente superiores al 2%, impulsan a muchos hogares a endeudarse para comprar una vivienda y escapar de un mercado del alquiler sobrecalentado. Ello propició que la adquisición de vivienda superara en 2025 las 700.000 operaciones, una cifra que no se veía desde 2007.
Fuente periodística: 'CINCO DÍAS'