
Las operaciones retroceden en febrero un 0,5% y se sitúan en 60.000.
La compraventa de viviendas retrocedió un 0,5% interanual en febrero, su segundo mes en negativo después de la caída del 5% de enero respecto al año anterior. Con todo, el total de operaciones se mantiene en torno a las 60.000 mensuales, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), aunque parte del sector abre la puerta a un posible techo en el número de firmas mensuales.
El retroceso interanual en el segundo mes del año fue consecuencia tanto de la disminución de las operaciones sobre viviendas usadas, que cayeron un 0,2% (45.881 operaciones), como de las compraventas sobre viviendas nuevas, que bajaron un 1,6% (13.808 operaciones). En ambos casos encadenan dos meses a la baja.
Que el mercado sigue vivo se observa también en la tasa intermensual (febrero sobre enero). Según los datos de Estadística, la compraventa de viviendas subió un 3,8%. Sin embargo, en el sector empieza a haber dudas de un posible cambio de ciclo.
El director de Estudios del pisos.com, Ferran Font, comparte que pese a que febrero prolongó la tendencia de ajuste, “aunque de forma muy contenida”, se trata de un nivel de actividad muy elevado, en línea con los máximos que viene registrando el mercado en los últimos meses.
Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, presenta una lectura tras el dato de febrero más contundente. Para el experto, aunque la caída de febrero ha sido mínima, “resulta significativo que los datos referentes a lo que llevamos de 2026 sean negativos” y subraya que aunque todavía es temprano para asegurar un cambio de tendencia, “la estadística pública parece indicar un techo en el volumen de operaciones, probablemente debido a que una parte de la demanda se está retirando por los altos precios que ha alcanzado la vivienda y a un escenario de incrementos de tipos”.
María Matos, portavoz de Fotocasa, habla de un momento de “normalización”. Si bien concluye que el mercado se mantiene “en niveles muy elevados de actividad” por el cambio de ciclo hipotecario, su análisis indica que “el sector ha entrado en una fase de normalización tras los máximos del pasado ejercicio” en el que el volumen de operaciones seguirá siendo elevado, pero con un crecimiento más moderado: “Se trata de una
estabilización habitual después de niveles muy altos de actividad”, y añade, en la misma línea que Iñareta, que “tras cinco años de crecimiento intenso, el mercado se aproxima al inicio de una fase de estabilización, no tanto por un posible deterioro de la financiación, como por el alto nivel alcanzado por los precios, que está tensionando al límite la capacidad de acceso de una parte creciente de la demanda”.
Fuente periodística: 'EL ECONOMISTA'